El rosal es sin duda la planta mas emblematica de nuestros jardines. Simbolo de belleza y elegancia, recompensa al jardinero paciente con floraciones espectaculares ano tras ano. Pero para obtener rosas dignas de los mas bellos jardines, es necesario dominar dos gestos esenciales: la poda y el cuidado. Ya seas principiante o jardinero experimentado, esta guia completa te acompana paso a paso para cuidar tus rosales durante todo el ano.

Conocer los diferentes tipos de rosales

Antes de sacar las tijeras de podar, es fundamental saber que tipo de rosal tienes en tu jardin. Cada categoria tiene sus propias necesidades en materia de poda y cuidado. Estas son las cuatro grandes familias que se encuentran con mas frecuencia en los jardines.

El rosal arbustivo

Es el tipo mas extendido. El rosal arbustivo forma un arbusto compacto de 60 cm a 1,50 m de alto. Se divide en rosales de flores grandes (hibridos de te), que llevan una sola flor por tallo, y en rosales de flores agrupadas (polyanthas o floribundas), que ofrecen ramos generosos en cada rama. Los rosales arbustivos son ideales para macizos, borduras y parterres. Su poda es relativamente sencilla y constituye la base de todo aprendizaje en materia de rosales.

El rosal trepador

Con sus largos tallos flexibles que pueden alcanzar de 3 a 6 metros, el rosal trepador viste magnificamente muros, pergolas, arcos y vallas. Se distinguen los trepadores reflorecientes, que florecen varias veces en la temporada, de los trepadores no reflorecientes, que solo ofrecen una unica floracion abundante en junio. La poda del rosal trepador es especifica: hay que guiar las ramas estructurales en horizontal para favorecer la aparicion de ramas laterales con flores.

El rosal cubresuelo

Bajo y extendido, el rosal cubresuelo generalmente no supera los 50 a 60 cm de altura, pero puede extenderse de 1 a 2 metros de ancho. Muy resistente y poco exigente, es perfecto para cubrir un talud, bordear un camino o llenar un macizo. Su poda es la mas simple de todos los rosales: generalmente basta con recortarlo un tercio al final del invierno.

El rosal de pie alto y el rosal lloron

Injertados en altura sobre un tronco de 60 cm a 1,40 m, los rosales de pie alto aportan estructura y elegancia al jardin. El rosal lloron, por su parte, es un trepador injertado en cabeza que cae en cascada. La poda debe ser equilibrada para conservar la forma armoniosa de la copa, procurando no cortar nunca el tronco portador.

Rosaleda en plena floracion

Cuando podar los rosales: primavera u otono?

La pregunta del momento ideal para podar vuelve cada ano. La respuesta depende de tu region y del tipo de poda prevista.

La poda de primavera: la poda principal

La poda principal de los rosales se realiza al final del invierno, generalmente entre finales de febrero y finales de marzo, segun tu region y las condiciones climaticas. El buen indicador natural es la floracion de las forsitias: cuando estan en flor, es el momento de podar tus rosales. En el sur se puede comenzar a mediados de febrero. En el norte y en altitud, es mejor esperar a mediados de marzo, o incluso principios de abril, cuando los riesgos de fuertes heladas han pasado.

Referencia practica

Observa los brotes de tus rosales: cuando empiezan a hincharse y a enrojecer, es la senal de que la vegetacion se reanuda y la poda puede comenzar. Nunca podes en tiempo de helada o cuando las temperaturas nocturnas bajan regularmente por debajo de -5 °C.

La poda de otono: una limpieza preparatoria

En noviembre, despues de las ultimas floraciones, se practica una poda ligera de limpieza. No se trata de podar corto, sino simplemente de acortar las ramas mas largas aproximadamente un tercio para evitar que tomen el viento y desenterren la planta durante el invierno. Aprovecha para suprimir la madera muerta y las hojas restantes que podrian albergar enfermedades.

La poda en verano: gestos de mantenimiento

Durante toda la temporada de floracion, suprime regularmente las flores marchitas cortando el tallo por encima de la primera hoja con cinco foliolos orientada hacia el exterior. Este gesto simple estimula la refloracion y canaliza la energia de la planta hacia la produccion de nuevas flores en lugar de frutos (escaramujos).

Tecnica de poda paso a paso

La poda del rosal puede parecer intimidante, pero siguiendo estos pasos metodicamente, obtendras excelentes resultados desde el primer ano.

El material necesario

Los 7 pasos de la poda de primavera

  1. Suprime la madera muerta. Identifica las ramas secas, marrones o negras, y cortalas en la base. La madera muerta se reconoce facilmente: es quebradiza, grisacea, y no presenta ningun brote verde.
  2. Retira la madera enferma. Toda rama que presente manchas, chancros o decoloraciones sospechosas debe ser eliminada. Corta al menos 5 cm por debajo de la zona afectada, en madera sana (la medula debe ser blanca).
  3. Elimina las ramas que se cruzan. Cuando dos ramas se rozan, una de ellas acabara creando una herida que se convertira en puerta de entrada para las enfermedades. Conserva la rama mejor ubicada y mas vigorosa.
  4. Suprime los chupones. Estos brotes vigorosos parten del portainjerto, por debajo del punto de injerto (el abultamiento en la base del rosal). Se reconocen por sus hojas mas claras, a menudo con siete foliolos. Arrancalos desde su punto de partida en lugar de cortarlos, para evitar que rebroten.
  5. Airea el centro. Suprime las ramitas debiles y las pequenas ramas que abarrotan el corazon del rosal. El objetivo es obtener una estructura abierta en forma de vaso o copa, que deje circular el aire y la luz.
  6. Poda las ramas restantes. Para un rosal arbustivo de flores grandes, conserva de 3 a 5 ramas estructurales y podalas a 15-20 cm del suelo (3 a 5 yemas). Para un rosal de flores agrupadas, poda un poco menos corto, a 25-30 cm (5 a 7 yemas). Corta siempre 5 mm por encima de una yema orientada hacia el exterior, en bisel, con la pendiente opuesta a la yema para que el agua de lluvia escurra del otro lado.
  7. Limpia y acolcha. Recoge cuidadosamente todas las ramas cortadas y las hojas caidas al suelo (no las compostes si estaban enfermas, quemalas o tiralas). Aporta una buena capa de compost o estiercol descompuesto al pie, luego acolcha sobre 5 a 8 cm.

« Un rosal bien podado es un rosal medio cuidado. La poda favorece la circulacion del aire, reduce las enfermedades y concentra la energia de la planta hacia las flores. No tengas miedo de cortar: el rosal es una planta generosa que siempre responde a la poda con un crecimiento vigoroso. »

Poda especifica del rosal trepador

El rosal trepador se poda de forma diferente. Las ramas estructurales (los largos tallos principales) no se podan o muy poco: se guian en horizontal o en abanico sobre su soporte. Son las ramas laterales, las que crecen sobre estas estructurales, las que se podan cortas a 2 o 3 yemas. Para un trepador no refloreciente, poda justo despues de la floracion de junio. Para un trepador refloreciente, poda en primavera como los rosales arbustivos, conservando las ramas estructurales intactas.

Poda de rosales con tijeras

Alimentar tus rosales: el calendario de fertilizacion

El rosal es una planta voraz que necesita aportes regulares para producir sus bellas flores. Aqui tienes el programa de fertilizacion a seguir para rosales en plena forma.

Final del invierno (febrero-marzo)

Justo despues de la poda, incorpora al pie de cada rosal 2 a 3 punados de compost bien descompuesto o estiercol deshidratado. Anade un punado de fertilizante organico especial rosales, rico en potasio y magnesio. El potasio favorece la floracion y refuerza la resistencia a las enfermedades. Incorpora ligeramente rastrillando el suelo en los primeros 5 centimetros.

Primavera (abril-mayo)

Cuando las primeras hojas estan bien desplegadas, aporta un fertilizante liquido organico diluido en el agua de riego, una vez cada dos semanas. El purin de ortiga diluido al 10 % es un excelente estimulante natural que refuerza las defensas de la planta. Complementa con un acolchado de cesped seco mezclado con restos triturados de ramas.

Verano (junio-agosto)

Continua los aportes de fertilizante liquido cada dos semanas para sostener la refloracion. Si tus rosales muestran signos de fatiga (follaje palido, floracion debilitada), aporta una dosis suplementaria de fertilizante granulado de liberacion lenta. El sulfato de magnesio (sal de Epsom), a razon de una cucharada por rosal diluida en 5 litros de agua, estimula la produccion de clorofila y reaviva el verde del follaje.

Otono (septiembre-octubre)

Cesa todo aporte de fertilizante nitrogenado a partir de mediados de agosto para no estimular nuevos brotes tiernos que serian vulnerables a las heladas. En octubre, aporta una ultima dosis de potasio (ceniza de madera o patenkali) para endurecer los tejidos y preparar la planta para el invierno. Extiende compost en capa gruesa (5 cm) al pie de los rosales: protegera las raices del frio mientras se descompone lentamente para nutrir el suelo.

Prevenir y tratar las enfermedades comunes

Los rosales son desafortunadamente propensos a varias enfermedades fungicas. La prevencion es siempre preferible al tratamiento. Estas son las tres enfermedades mas frecuentes y como hacerles frente.

La mancha negra (marsonia)

Es la enfermedad mas comun de los rosales. Se manifiesta por manchas negras redondeadas en las hojas, que amarillean y luego caen prematuramente. El hongo responsable, Diplocarpon rosae, se desarrolla en tiempo calido y humedo y se propaga por las salpicaduras de agua.

Prevencion: Riega siempre al pie, nunca sobre el follaje. Espacia suficientemente tus rosales para asegurar una buena circulacion de aire. Recoge sistematicamente las hojas caidas. Elige variedades resistentes (sello ADR).

Tratamiento: Pulveriza caldo bordeles preventivamente en la brotacion (marzo) y en otono despues de la caida de las hojas. Como curativo, una decoccion de cola de caballo (Equisetum arvense) pulverizada cada 10 dias refuerza las defensas naturales. El bicarbonato de sodio (5 g por litro de agua + una cucharada de jabon potasico) tambien es eficaz como tratamiento complementario.

El oidio (blanco del rosal)

El oidio se reconoce por su recubrimiento blanco-grisaceo polvoriento que cubre las hojas, los tallos y los botones florales. Se desarrolla sobre todo en tiempo seco y calido de dia, fresco y humedo de noche, tipicamente a finales de primavera y principios de otono.

Prevencion: Evita los excesos de nitrogeno que producen tejidos tiernos y vulnerables. Mantiene un riego regular sin excesos. Planta tus rosales en lugares bien aireados y soleados.

Tratamiento: El azufre mojable pulverizado desde los primeros sintomas es el tratamiento mas clasico y eficaz. La leche diluida al 10 % en agua (1 volumen de leche por 9 volumenes de agua) pulverizada sobre el follaje es una solucion natural sorprendentemente eficaz. Repite cada 7 a 10 dias.

La roya del rosal

La roya se manifiesta por pequenas pustulas de color naranja vivo a marron rojizo en el enves de las hojas. El haz muestra manchas amarillas correspondientes. Las hojas acaban por secarse y caer. Esta enfermedad se ve favorecida por un tiempo humedo y temperaturas suaves (15-20 °C).

Prevencion: Como para las demas enfermedades fungicas, la clave es la aireacion, la higiene y la eleccion de variedades resistentes. No dejes nunca hojas muertas en el suelo durante el invierno.

Tratamiento: Retira y destruye inmediatamente las hojas afectadas. Pulveriza caldo bordeles o un fungicida a base de miclobutanil. Como tratamiento natural, la decoccion de ajo (100 g de ajo machacado en 1 litro de agua, dejar macerar 24 h, diluir al 10 %) muestra buenos resultados en pulverizacion foliar.

El calendario de tratamientos preventivos

  • Marzo: Caldo bordeles en la brotacion
  • Abril a junio: Purin de cola de caballo cada 15 dias
  • Julio-agosto: Azufre mojable si el tiempo es propenso al oidio
  • Septiembre: Decoccion de cola de caballo + vigilancia de roya
  • Noviembre: Caldo bordeles despues de la caida de las hojas

Proteger tus rosales en invierno

En las regiones donde el invierno es riguroso (temperaturas regularmente por debajo de -10 °C), una proteccion invernal es indispensable para que tus rosales atraviesen la estacion fria sin danos.

El aporcado

Es la proteccion mas simple y eficaz. En noviembre, acumula tierra al pie del rosal para formar un monticulo de 15 a 20 cm de alto que proteja el punto de injerto. Puedes completar con un acolchado grueso de hojas muertas, paja o ramas de abeto. Retira este monticulo en primavera, progresivamente, en cuanto las heladas ya no sean de temer.

La proteccion de los rosales de pie alto

Los rosales de pie alto son los mas vulnerables al frio porque su punto de injerto esta en altura, expuesto a los vientos glaciales. Envuelve la cabeza del rosal en un velo de invernaje (varias capas si es necesario) y rellena el interior con hojas muertas secas para crear una bolsa aislante. Protege tambien el tronco con una banda de yute o un manguito de paja.

La proteccion de los rosales trepadores

Si tu rosal trepador esta guiado contra un muro expuesto al norte o en una region muy fria, desprende las ramas del soporte, acuestalas en el suelo y cubrelas con un acolchado grueso o un velo de invernaje. Contra un muro expuesto al sur, el calor residual del muro generalmente basta para proteger la planta, pero un aporcado del pie sigue siendo recomendable.

Los errores mas comunes a evitar

« El secreto de un bello rosal es la regularidad. Un poco de atencion cada semana vale mas que un gran trabajo una vez al ano. Observa tus plantas, aprende a leer sus senales, y te lo devolveran al centuplo en flores magnificas. »

Elegir variedades resistentes

La mejor prevencion contra las enfermedades sigue siendo la eleccion de variedades naturalmente resistentes. El sello ADR (Allgemeine Deutsche Rosenneuheitenprufung), otorgado en Alemania tras pruebas rigurosas sin ningun tratamiento, es la referencia en materia de resistencia. Entre las variedades mas fiables para los jardines:

Eligiendo estas variedades probadas, respetando el calendario de poda y fertilizacion, y manteniendo una buena higiene en el jardin, disfrutaras de rosales vigorosos y generosos durante muchos anos. El rosal es una planta que puede vivir decadas, algunos ejemplares centenarios todavia florecen abundantemente. Ofréceles los cuidados que merecen, y se convertiran en las joyas de tu jardin.